Marbella Hill Club

Compartir Diana Morales | Sep 21 2011

Situado a los pies de la falda de la montaña La Concha, el Marbella Hill Club es la extensión de las exclusivas zonas residenciales que recorren la base de la montaña. Ubicado al oeste de Sierra Blanca y justo debajo del pico más alto de La Concha, nos ofrece una espectacular panorámica de Marbella y todo el litoral.

Al igual que las urbanizaciones colindantes, el Marbella Hill Club es tranquilo y privado, sin dejar de estar muy cerca del centro de Marbella y Puerto Banús; pero quizá por su ubicación y accesos, este complejo cerrado goza de una sensación característica de refugio y comunidad privada diferente a la que nos ofrecen Sierra Blanca ó Rocío de Nagüeles.

A pesar de estar cerca de todo, se encuentra escondido entre los pliegues de las montañas de Sierra Blanca, dominando el paisaje desde su discreta ubicación. A sus pies se despliegan lujosas urbanizaciones a modo de cascada hacia la Milla de Oro, con la playa y el mar Mediterráneo en el horizonte. Muy consolidado y con una zona de reserva natural limitando su parte norte, en el Marbella Hill Club se percibe una madurez y arraigo que aportan solidez a la sensación de comunidad que invade sus calles impecables y tranquilas.

Tiene el toque personal propio de una urbanización privada, las calles interiores están mejor cuidadas que las públicas y las casas son impresionantes sin hacer gala de ostentación alguna. La calidad arquitectónica es evidente incluso en los muros exteriores de las villas, cuyas entradas son un anticipo del estilo y refinamiento de sus interiores. Los jardines, meticulosamente cuidados, rodean las viviendas con suficiente espacio verde como para permitir unas proporciones elegantes evitando la sensación de encajonamiento que muchas veces se sufre en otras urbanizaciones más modernas.

Una buena conexión
La clase que se percibe estando en el Marbella Hill Club está de alguna manera ligada a su fundador, el Príncipe Ferdinand von Bismarck. El bisnieto del famoso Canciller de Hierro se enamoró de Marbella en sus años de esplendor clásico y se hizo con este enclave tan exclusivo a final de los años 70, creando 50 parcelas unifamiliares donde los amigos y espíritus afines pudieran encontrar su interpretación personal del paraíso a orillas del Mediterráneo.

La urbanización se ha desarrollado a lo largo de los años hasta llegar a ser una bonita y entrañable colección de casas separadas por calles verdes de uso restringido a los residentes. Los encantadores y lujosos apartamentos de Jardines Colgantes aprovechan al máximo la pendiente natural y las estupendas vistas, y representan una opción de fácil mantenimiento y estilo de vida, situados en la parte oeste del complejo. Aquí también encontramos algunas casas adosadas de reciente construcción, aunque de proporciones más generosas que otras propiedades similares.

Apartado y privado, el Marbella Hill Club ofrece un enclave ideal, bien consolidado, que aúna tranquilidad y un entorno natural con unas de las mejores vistas de toda la zona, sin olvidar su carácter propio y exclusivo con una personalidad encantadora.


  • Compartir artículo