El Madroñal: la vida en las colinas de Marbella

Compartir Diana Morales | Feb 6 2012

Es un entorno que se conoce como club de campo, donde se esconden una colección de las mejores villas y pequeñas fincas entre los suaves pliegues de los montes que dominan un profundo mar azul, lo que forma una parte muy importante de lo que podría describirse como “El estilo de vida de la Riviera”. Este estilo lo asociamos con balnearios clásicos como los que encontramos en la costa Azul francesa, Estoril, la costa de Liguria y también en los idílicos parajes de la costa californiana o española.

El Madroñal, Benahavis

Fueron estos lugares los que atrajeron a las “élites” a través de los tiempos primero para pasar las vacaciones de invierno y más tarde muchos decidieron fijar su residencia allí durante todo o parte del año. De esa manera, las continuas llegadas de nacionales y foráneos, aquellos que podían permitirse el lujo de escoger los mejores sitios para su estancia, dieron origen a lo que se ha conocido como “Riviera” – una población privilegiada y costera que ostentaba las mejores playas, grandes hoteles y elegantes paseos.

Esos parajes, aunque se han vuelto más modernos, han conservado su mágico encanto y se han ido expandiendo desde un pequeño núcleo en la costa absorbiendo poco a poco lujosas zonas residenciales y clubs de golf ubicados en las primeras estribaciones de las colinas y montañas que dominan el mar y la vegetación circundante. El Madroñal es uno de esos lugares. Comparable a las exclusivas zonas residenciales sobre las laderas de los montes de California o del sur de Francia, El Madroñal bordea la carretera que sale de la costa y se abre camino y asciende por la serranía hacia el encantador pueblo de Ronda, situado a unos 60 kilómetros.

Originariamente, una serie de extensos dominios privados que cubrían hectáreas de las exuberantes laderas mediterráneas orientadas al mar, parte del actual El Madroñal, fueron propiedad del pintoresco Adnan Kashoggi. Se dice que animales salvajes rondaban por sus extensas tierras que albergaron numerosas fiestas con “glamour” de los años 70 y 80. Desde entonces la zona se ha convertido en una de las áreas residenciales más destacadas y exclusivas de Marbella.

El Madroñal, Marbella

Ascendiendo por la carretera dejamos atrás a San Pedro de Alcántara, un pequeño pueblo en el término de Marbella, y al pie de las colinas nos da la bienvenida una serie de urbanizaciones. Entre ellas se encuentran Los Arqueros, un campo de golf y club de campo desarrollados y gestionados por Taylor Woodrow y La Heredia, el encantador complejo de adosadas inspiradas en el tradicional estilo de pueblo andaluz. Tras estas, el verdor se vuelve más intenso y las vistas se tornan más panorámicas. Lujosas villas construidas sobre grandes terrenos privados, muy característicos de esta zona, forman la exclusiva zona residencial conocida como El Madroñal. Le sigue La Zagaleta, un lujoso club de campo y golf privado, y es aquí donde la naturaleza se manifiesta con todo su esplendor en la maravillosa belleza de sus montañas, valles y cascadas.

Los tamaños y estilos de las propiedades son distintos, aunque la mayoría son enormes viviendas privadas diseñadas en una versión moderna de una clásica casa española. El entorno natural parece inspirar a la gente a buscar un estilo rústico, aunque con todas las comodidades modernas imaginables. El hecho de vivir en las montañas ofrece a muchos propietarios una oportunidad única de disfrutar de vistas de Marbella a la izquierda y del infinito Mediterráneo a la derecha. Varios campos de golf serpentean por los valles de la zona, mientras que la parte más alta sigue siendo en su mayoría dominada por olivares, vegetación mediterránea y las rutas de senderismo que tanto atraen a los excursionistas a este paraje natural.

El Madroñal aporta a Marbella un estilo de vida clásico donde se funde lo mejor del mar y de la montaña aunque los separen 10 minutos de distancia.


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