España escala puestos en el ranking mundial “Doing Business”

Compartir Pia Arrieta | Ene 15 2015

Al igual que una canción de moda que se dispara en la lista de éxitos, España ha escalado 20 puestos y se coloca en la posición 33 del ranking “Doing Business 2015” del Banco Mundial.

Doing Business 2015

Es una gran noticia para España, ya que supone un importante respaldo internacional para un país que se ha visto afectado durante varios años, pero que ahora se encuentra en la salida de la recesión y con perspectivas de crecimiento.

La economía española, que se espera que crezca un 1,5% este año y más de un 2% el próximo año, presenta noticias cada vez más positiva al respecto, con un sector bancario estabilizado que resistió bien la reciente prueba de esfuerzo, un cambio de tendencia en el mercado inmobiliario, un gran auge en el sector turístico y un reciente impulso exportador.

Como consecuencia, la inversión extranjera en el país ha ido creciendo rápidamente; una situación que de ninguna manera se verá perjudicada por la posición de España en la lista Doing Business.

Este informe esencialmente mide las condiciones de un país para hacer negocios, basándose en aspectos como la estabilidad política y financiera, la transparencia, los regímenes fiscales, el entorno empresarial libre y emprendedor y la regulación empresarial eficaz.

El hecho de que España haya subido 20 lugares en este ranking supone buenas noticias tanto para la economía como para los inversores, y refuerza aún más el apetito de estos últimos por los activos españoles y las iniciativas empresariales.

Entre los factores que han contribuido a este ascenso en la clasificación están la disminución de la carga fiscal, la simplificación de los procedimientos burocráticos y las medidas impuestas para hacer frente a problemas de insolvencia; todo ello, en general, contribuye a que comenzar un negocio sea una actividad mucho más fácil.

Economías como la española, al reducir los costes, los tiempos de inactividad y la complicación en la actividad profesional, están empezando a abordar problemas económicos estructurales puestos al descubierto por la crisis financiera de 2008. En conjunto, la reforma laboral y los esfuerzos continuados para reducir el déficit público forman la base para el aumento de la inversión extranjera, que fomentan una cultura emprendedora y una vuelta a un crecimiento económico sólido en los próximos años.


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