Grazalema, Serrania de Ronda

Grazalema, joya de la Serranía de Ronda

Compartir Diana Morales | Oct 30 2012

A menudo Marbella y la Costa del Sol son consideradas como “la California de Europa” por su estilo de vida al aire libre y población cosmopolita, pero a tan solo media hora hacia el interior adentrándonos en la Serranía de Ronda, encontramos una serie de valles frondosos y montañas salpicadas de pequeños pueblos blancos que reflejan la Andalucía más auténtica.

Grazalema, Serrania de Ronda

Durante los meses de verano, las zonas del interior echan en falta la brisa refrescante de la costa, pero con la llegada de Septiembre se disfruta de un clima más suave y otoñal, caracterizado por cielos despejados y temperaturas ideales. Es la época del año en la que muchos buscan la belleza natural de estos parajes, planificando escapadas de fin de semana para recorrer parques naturales y pueblos de montaña, disfrutando también de su gastronomía típica.

Grazalema, MalagaGrazalema se cuenta, sin duda alguna, entre las joyas de la Serranía de Ronda. Es un pueblo de aspecto impecable con unos 2000 habitantes, ubicado dentro del Parque Natural de la Sierra de Grazalema, Reserva de la Biosfera y que además destaca por ser el lugar con el mayor índice de pluviosidad de la Península Ibérica.

Fundada en tiempos de los romanos, se estima que estuvo habitada por los íberos y se convirtió en un importante centro agrario y textil antes y durante la invasión musulmana. Las mantas de Grazalema adquirieron fama nacional, pero los conflictos bélicos napoleónicos y carlistas, así como la guerra civil española, dañaron la industria y hoy en día la ciudad basa su actividad económica en la agricultura y el turismo.

Es una zona muy frecuentada por senderistas, amantes de la naturaleza y ornitólogos. Con su encanto rural, Grazalema es un lugar ideal para hacer una parada y explorar sus calles de adoquines, casas de paredes encaladas y plazas pintorescas. En primavera y otoño, el paisaje se inunda de flores o de hojas caídas, reflejando sus matices en las fachadas del pueblo, mientras que en invierno se convierte en un lugar cálido y acogedor donde disfrutar de buenos guisos caseros, carnes y caza, o pasar unas noches en un encantador hotel rural.

A menos de una hora de Marbella, Grazalema ofrece un entorno totalmente diferente para relajarse y reconectar con la naturaleza.


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