Energía geotérmica doméstica

Compartir Diana Morales | Oct 24 2011

Cuando oímos hablar de “geotérmico” pensamos en géiseres como el “Old Faithful” en el parque nacional de Yellowstone en Estados Unidos, pero no se asusten, tener energía geotérmica en casa no es tan aparatoso.

La nueva moda, pero también necesidad, de encontrar tecnologías y soluciones “verdes” que nos permitan construir casas más ecológicas está originando una ola de creatividad. La energía geotérmica es una de las muchas opciones disponibles, pero es especialmente interesante en zonas con manantiales cálidos ó reservas geotérmicas cerca de la superficie. Lo más atractivo de esta forma de energía es su simplicidad, la energía limpia y sostenible que produce y el relativamente bajo coste que conlleva.

No es ninguna novedad
Aunque nos parezca algo muy exótico y propio de alta tecnología, la energía geotérmica no es nada nuevo, y se ha estado utilizando como fuente de calor en los hogares desde los tiempos de los romanos. Puede que el hombre primitivo tocase las charcas de agua caliente y buscara lugares cercanos donde vivir, pero los manantiales de la costa Napolitana cerca de la isla de Isquia son un perfecto ejemplo de la clase de lugar de donde los romanos se abastecían de agua para calentarse, bañarse e incluso cocinar.

Hoy en día, Islandia es famosa por sus plantas de energía geotérmica y por el hecho de que casi toda su capital, Reykjavik, cuenta con calefacción por tuberías de agua de reservas subterráneas, pero muchas ciudades y barrios del mundo entero han estado utilizando agua caliente natural desde finales del siglo XIX. Por supuesto que la tecnología actual es mucho más avanzada, pero sigue siendo un proceso relativamente simple – sobre todo si tenemos una reserva subterránea de agua caliente cerca.

En ese caso puede ser bastante fácil cavar un pozo y extraer el agua caliente hacia la red de tuberías del sistema de calefacción de nuestra casa. Puede ser calefacción centralizada ó suelo radiante, y cuando se hace a mayor escala el vapor puede incluso generar electricidad en las centrales de vapor seco. Lo ideal de este sistema circular es que el agua usada se bombea de nuevo a la tierra para que se caliente de manera natural y se captura de nuevo bombeándose hacia arriba.

Ésta, que es la opción más fácil, depende de la disponibilidad de energía geotérmica directa, pero incluso la temperatura habitual del terreno se puede emplear para generar calor con la utilización de una bomba geotérmica, que extrae el calor subterráneo mediante una mezcla de agua y líquido con un bajo punto de ebullición a través de un sistema de tuberías subterráneas. Un compresor eléctrico lo impulsa a través de un intercambiador de calor y la solución ya caliente se distribuye mediante conductos a toda la casa.

Energía limpia para el futuro.
En algunos países, como España y Reino Unido, estos sistemas se instalan a nivel individual, mientras que en algunas zonas de Escandinavia, Nueva Zelanda, Japón y América del Norte se utilizan para proporcionar calefacción a barrios enteros. El calor del sol que calienta el terreno hace que España sea un candidato ideal para el sistema de ciclo binario que utiliza el intercambio de calor para generar calor – una solución rentable y eficiente para hacer que nuestro hogar sea ‘eco-verde’ sin restarle atractivo estético.


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